viernes, 9 de noviembre de 2007

REPRESION POLICIAL CONTRA ESTUDIANTES

Huancayo vivió jornada tensa en protesta de estudiantes
Marcha fue en contra de represión policial que dejó dos heridos.
Manuel Tóvar, Huancayo (Diario la Republica).


Huelga. Respaldo de universitarios a sus maestros va más allá de las palabras.
Docentes y estudiantes universitarios bloquearon por más de siete horas la Carretera Central en protesta por la violenta represión policial del pasado 31 de octubre, la cual dejó a dos personas heridas.
La vía fue despejada por la intervención de las fuerzas del orden, quienes en un comienzo tuvieron la oposición de los manifestantes.
Fue gracias a la mediación del fiscal provincial de prevención del delito, Arturo Santander, que los alumnos aceptaron deponer su medida de fuerza.
"Depondremos nuestra actitud, pero siempre y cuando los señores policías no pisoteen nuestros derechos ni agredan a mansalva a los estudiantes", indicó el dirigente estudiantil de la Universidad Nacional de Centro de Huancayo Rubén Riveros Bujaico.
Los estudiantes acusan a los efectivos policiales de actuar con excesiva violencia contra sus compañeros Warner Herrera Ramos y Susan Carhuallaqui durante la marcha del 31 de octubre, pese a que no la acataban. Por ello, dijeron que iban a presentar denuncia contra los altos mandos policiales.
La jornada de protesta se dio en el marco de la huelga indefinida que acatan los docentes universitarios que exigen la homologación de sus sueldos respecto a los magistrados del Poder Judicial.

El puño del albor

Por: Hercilio Medina M
Hay palabras, hay gargantas que griten,
Hay puños que hacen la unidad,
Hay puños que hacen la fuerza
Para que llegue la aurora esperada.

El estandarte color pimiento
Que enarbolamos, nunca se rompe,
Ni por el tormento, ni por la miseria
Que pesa sobre el mundo.

En esta patria anonadada
Somos el viento de la vanguardia
Que rompe las cadenas para galopar
En el roció y sobre las rosas mañaneras.

El llanto desbocado y palpitante
Sobre el pobre siembra llagas abismales
En los corazones de los hombres.

¡Pero he aquí lo ecos y puños
Para salvar la bandera caída
En la niebla taciturna!